Ácido al principio, amargo al final
El espresso empieza con un sabor agrio, una acidez fuerte y poco equilibrada. Luego, casi no se siente dulzor ni cuerpo que compense esa acidez.
Presión, flujo, molienda, extracción y medición. Análisis y pruebas para entender cómo se comportan las variables del café y qué cambia realmente en la taza.
El espresso empieza con un sabor agrio, una acidez fuerte y poco equilibrada. Luego, casi no se siente dulzor ni cuerpo que compense esa acidez.